“La tolerancia a la frustración es una habilidad que se puede aprender desde pequeño”

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“La tolerancia a la frustración es una habilidad que se puede aprender desde pequeño”

 

Hablamos con Laura Casanova Lucas, nuestra psicóloga 🙂 Laura es especialista en psicología clínica y cuenta con más de nueve años trabajando con personas con enfermedad mental. Hablamos con ella sobre la frustración.

Pasos básicos para gestionar frustraciones.

Lo primero es definir la frustración como una respuesta emocional desagradable que acontece cuando no logramos algo que nos habíamos propuesto.

La frustración está muy relacionada con las expectativas por lo que es muy importante que las metas o los objetivos que nos propongamos sean alcanzables en función de las herramientas y estrategias de las que se dispone. Tener unas expectativas demasiado altas puede llevar a frustrarnos por metas imposibles. Una estrategia puede ser dividir las metas en metas más pequeñas  y tener en cuenta que puede haber retrocesos a la hora de conseguir el objetivo. En caso de que esto ocurra, es importante aprender a relativizar los fracasos e intentar ser pacientes para que en la siguiente ocasión podamos conseguir la meta que nos hemos propuesto.

La gestión de la frustración también está muy relacionada con aprender a tolerar las emociones intensas como la ira, la tristeza o la angustia. Tener un buen control emocional nos ayudará a que nos enfrentemos mejor a las situaciones.

¿Qué influye en la niñez para gestionar frustraciones en el futuro?

Ya desde pequeños se observan diferencias individuales en los niños; unos son más inquietos que otros, algunos son más sociables, otros toleran mejor la frustración… pero al igual que otras aptitudes, la tolerancia a la frustración es una habilidad que se puede aprender desde pequeño. Sabemos que la vida nos va a traer frustraciones aunque nos esforcemos al máximo, por lo que es fundamental que ya, desde la niñez, los padres y educadores sean capaces de reconocer y validar las emociones de los más pequeños cuando se generan sentimientos de frustración y después es fundamental poder ayudarles a generar soluciones. Esto hará que cuando lleguen a la edad adulta sean capaces de enfrentarse a la frustración de una manera más adaptativa.

¿Es muy diferente la gestión de la frustración en personas con enfermedad mental?

Cualquier persona pueda presentar una baja tolerancia a la frustración, ya que como se ha comentado anteriormente, la gestión de la frustración tiene mucho que ver con el aprendizaje que hayamos tenido a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, hay que destacar que el umbral de tolerancia a la frustración puede ser más bajo en persona que presentan algún tipo de trastorno psicológico ya que suele acompañarse también de creencias irracionales y alto grado de perfeccionismo que dificultan aún más el logro de los objetivos.

1 Comment

  1. Trabajar la frustración desde pequeños lo ideal,sin embargo,a veces resulta una situación bastante complicada cuando los padres e inclusive los mismos docentes cuando toman afecto o favoritismo por los niños;porque pone expectativas sobre el niño y constantemente lo presionan para cumplir con esas expectativas bajo la careta de “es para que seas el mejor”. Evidentemente que el niño lo único que quiere es agradar ,ser aceptado y halagado por lo que haga y estando en ese triángulo de presiones a veces es bastante complicado hasta que la situación toma consecuencias mayores.

    Bajo este contexto ¿cómo llevar la terapia de la pareja antes de que el o los niños resulten perjudicados? Pues hay que trabajar de diversas formas con la pareja,pero lamentablemente en la mayoría de los casos solo acceden cuando las cosas sobrepasan la integridad de la familia.

    Saludos

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