Hijos de trato difícil

No sea agresivo. La agresividad de los hijos puede ser el reflejo de la que reciben. No debemos emplear la agresividad para lograr que cumpla lo que se le dice, pues se le está enseñando que con violencia se logra lo que se quiere.

Evite luchas de poder y competitividad. Escúchele y procure darle la razón cuando la tenga. Pida disculpas si se ha equivocado y no acepte desafíos ni entrar en la pelea. Muéstrele que no hay discusión entre dos partes si una de las partes busca otra alternativa.

Evite los mensajes culpabilizadores. Si comete un error conviene señalárselo, corregirle y no reprochárselo. Evitar la generalización y la personalización con comentarios como “eres un desastre, tu cuarto siempre parere una pocilga” o “por tu culpa estamos todos enfadados”. Cambiar la crítica, dirigiéndola hacia la conducta y no hacia la persona.

Desarrolle la responsabilidad de los hijos, dándole la oportunidad de asumir tareas en un ambiente tranquilo y cálido. Permita equivocarse y rectificar las metas influyen en la conducta focalizando la atención, ayudando a movilizar el esfuerzo y manteniéndolo, y facilitando el aprendizaje.

Enseñe a tomar decisiones y resolver problemas, buscando soluciones y no culpables. Así enseñará a su hijo a enfrentarse a la adversidad dotándole de un control interno (autocontrol) que permitirá convertir la pasividad en actividad, establecer metas y tareas para lograrlas y crear nuevos hábitos de comportamiento.

Refuerce positivamente las conductas deseables siendo efusivo, claro y concreto, como por ejemplo: “cómo me alegro que esté recogida tu habitación”. No añadir comentarios negativos cuando se le señale algo positivo.

Ponga límites claros y cumplirlos. Explíquele a su hijo las consecuencias de su conducta y cumpla lo que le ha dicho, pues así aprenderá a predecir lo que va a suceder. Por tanto, vigile lo que le promete y con qué la amenaza y si está en condiciones de cumplirlo.

Evite los castigos severos. Conviene que el castigo sea proporcional a lo sucedido, explicado, inmediato y con alternativa a la rectificación, y por supuesto cumplido.

Interésese por todos los aspectos de la vida de su hijo.

Fomente la independencia y autonomía.